martes, noviembre 14, 2006

Huecos (1)

Durante mucho tiempo fue el hueco. Y el hueco a su modo prosigue, en este constante rellenar de espacios en blanco que es a veces la escritura. Llegaste a poseer cierta habilidad en el abstruso arte de golfear en torno a la nada gaseosa reconvertida en palabras, balbuceante alquimia del que gira y gira en torno a su vacío, gimoteo y súplica de carne en la que hincar el diente… Podríamos superponer ejemplos, y todos se parecerían un poco a éste. En realidad, desconocemos la fecha, no podríamos siquiera precisar un período con margen de error asumible… ¡Se parece tanto a ti mismo, en cualquier otro momento de tu larga queja en bajo continuo, excusas de mal pagador, salmodia del que ama los desiertos: arena, lava, sal, páramos de donde nunca regresó nadie, jamás…!

EJEMPLO Nº 1
(Extraído de la ya famosa por mil motivos, todos ellos igualmente desechables, CARPETA POLVORIENTA)

Cuántas cosas se pueden llegar a juntar para que el tiempo parezca volverse del revés, parezca confluir y agruparse, alcanzarnos con todo su peso en un instante que se va prolongando, que por fin queda único y todopoderoso cuando desplaza todo lo demás hacia un vacío, limbo en el que ya nada ha sucedido sino él, el instante, el momento denso preñado de objetos de la memoria. Del deseo, de la angustia, de las variantes melancólicas y las saudades indefinidas, de las sensaciones de tacto y existencia, de saberse uno mismo, pobrecito, tan abandonado a uno mismo, tan perdido, tan ajeno, tan isla inexplorada del pacífico donde acechan los caníbales.
Y así, vamos desmenuzando las parcelas de lo que está ocurriendo AHORA, y ha ido ocurriendo antes precisamente para llegar aquí, desde donde nos observamos, incrédulos, ya sin ganas de risa suave ni apasionadas indiferencias, con –nadie me lo va a creer- asomos de casi llanto moderado, dulzón como película de Garci o telefilme americano.

Nosotros te creemos. Ramalazo de nuestra memoria disipada: tus ojos húmedos en la imposibilidad de atrapar la inmensidad del instante detenido. Envidia cochina de esos poemas de Claudio Rodríguez (lo sabemos, curioseamos tus comentarios blogueros casi tanto como tus arrebatos místicos), estáticos, levitantes cual Santa Teresa en pleno jolgorio de comunicaciones intergalácticas (también los chistes sobre Encuentros en la Tercera Fase que proponen los personajes en Todo es distinto de cómo tu piensas, versión hiper-libre de Enrique IV y su Falstaff, que has visto hace poco en Los Manantiales, ya casi tu templo de Palabra en Libertad para tardes ociosas…). Esas lagrimitas de cocodrilo adolescente que todos estaríamos dispuestos a soltar en permanente catarata si sirviera para algo, santos mártires de las causas perdidas, si sirviera para algo…

Conscientes de cómo las palabras luchan por enmascarar ese estado que no deja de avergonzarnos, la recaída, el no tropezar más de cuántas veces con la misma piedra, la realidad empeñada en que las experiencias son cíclicas y la sensación de fracaso circular, aunque uno ya tiene las armas y es pedernal de sangres coaguladas, aunque sepamos asimilar tan bien que casi ni se nota el alarido subliminal, la carencia, la necesidad urgente de hacer del tropezón una amplia zancada exterminadora de reflejos condicionados.

Continuará. Esto aún no ha acabado. Somos bien prolijos, nosotros, y tú, ya ni te cuento…

11 Comments:

Blogger AMAPOLA said...

Eres bien interesante cronopio al igual que tus coments, gracias por seguir visitándome, un beso.Carollina.

3:48 p. m.  
Blogger AMAPOLA said...

Carolina...ups

3:48 p. m.  
Blogger Marga said...

Y el hilo (requetetorcido?) parece ser ese, el antes que nos conduce al ahora aunque nunca se sabe si fue o llega o es que ni siquiera se fue el muy... eso!
Vete pasándome la receta de encontrarla.... la de saltar huecos circulares, digo.

Hasta luego cocodrilo, nos dice el caimán, tú pon mueca de Bogart como si no fuera contigo... Besossssssss de mí misma

4:57 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Me halagas, Carolina, eso siempre se agradece. Por lo tanto, gracias a ti. Un beso.

7:37 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Más que requetetorcido, Marga, más bien RETORCIDO, hasta la exasperación quevediana,sí, del fue que aún no es cuando ya ha sido... No hay recetas, Lauren Bacall, no hay recetas (con cigarrillo en comisura). Abundantes besos viajeros...

7:39 p. m.  
Blogger Común said...

Hola!!!!!!!!!

Regresar para mi es volver, a algo que uno dejo y eso no debe estar bien. Lo que esta bien es tener hojas en blanco, vacías, para cuando uno quiera las pueda llenar, con lo que le apetece en ese momento y ese lugar...............

besotes en blanco.

8:59 p. m.  
Blogger Marga said...

Sí las hay aunque no siempre efectivas... dame un silbidito si me necesitas, decía la flaca a Bogart, creo que fue en el Sueño Eterno pero no lo recuerdo bien.

No saltan huecos pero dan ritmo... ou yeah!

10:37 a. m.  
Blogger cronopio44 said...

...Y sí,común, atacando al blanco con todas nuestras fuerzas... Caligrafía que ve llenando cada beso en blanco...

Huecos, ritmo, saltos, hueco, ritmo, saltos... Y en medio, el único alcornoque sediento... ¿Se nota, Marga, que me ha gustado mucho esa imagen? Besos que huelen al corcho del mejor de los vinos...

6:49 p. m.  
Blogger Norberto said...

Simplemente excelente, es insuperable la posibilidad de generar una idea en otro, y miles ni hablar.

Saludos.

5:07 a. m.  
Blogger cronopio44 said...

Norberto, bastaría una sola idea que circulara sin tregua, regenerándose de cabecita en cabezota... ¡Sólo queda descubrir la idea adecuada! Un abrazo

8:14 a. m.  
Blogger Rain said...

Una, y una más, ideas para los viajes o los días que pasan en redondas y rectangulares vías...

siempre y cuando el hueco no lleve a un fondo infinito

por aquí la vida secreta de los cronopios se devela a sí misma

bien, divagué, ¿perdonas el desvarío?

6:36 a. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home