martes, diciembre 05, 2006

El otro

Echas de menos el aire libre. La sensación de pulmones abiertos del camino, el sol sobre la nuca, los sonidos envolventes que vas adivinando en su sucesión moderadamente caótica. Hace tiempo que descubriste que te has creado una vida perfectamente ordenada y bajo techo, y que el cuerpo parece resistirse, perezoso, a la salida, a los exteriores que luego agradece renaciendo con trazas de Venus entre la espuma, o de Fénix con gafas de sol y cerilla a punto (por recurrir a símiles de esos que apenas se han usado nunca, nos dices, tan original siempre tú). Y es que las inercias se te adueñan rápidamente de lo cotidiano, y tu existencia se dirime en solidez de metrónomo y ritmo matemático, con bostezo y fiambrera incorporados, y una aversión se diría que casi hipocondríaca a la ruptura, al contrapunto, a la sorpresa, variación inesperada sobre la rutina contigo mismo alguna vez pactada.
El aire libre te redime, te convierte en el otro que nunca llegaste a ser, el que devino perpetuo viajero siempre en el camino, una noche aquí y un año allá, segundos descontados al tiempo medido en extrañas secuencias: semanas de hora y media, semestres envasados en minutos de gloria repentina, asaltos de infinito al lado de la senda iluminada por el paso, por la huella, por la sombra de los deseos enhiestos y triunfantes. El otro, el doble, zascandileando por los espacios soñados, levantando mapas de aspiraciones cumplidas y revoluciones logradas. El otro, que a presión se te introduce en los adentros, y te hace suspirar de a renuncias, de a derrotas que nos pasaremos la vida suavizando, con la sonrisa de los que al final fuimos, porque no pudimos, ni quisimos, ni intentamos convertirnos en el otro, porque aquí quedamos, cielo raso, habitación cubierta desde la que seguiremos escuchándote, por siempre.
Y hasta cuando.

7 Comments:

Blogger Reaño said...

a veces he pensado irme al monte, en las sierras del Perú, a 3500 metros sobre el nivel del mar... una parcela, una cabaña y un caballo.
Pero luego llegan las cuentas, los años de estudio, y un largo blablabla que se estrella en el cielo raso...

5:59 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

....y el otro cabalgaría bien cerca de las nubes, vigilado quizás de lejos a algún turista despistado...Un abrazo, Ernesto.

9:20 a. m.  
Blogger Rain said...

Ah, es que en su vida secreta, le saldrán alas
y volará...

7:29 a. m.  
Blogger Común said...

Hola!!!!!!!!!!!

CRONOPIO, hasta que dentro tuyo se haga un clik!!!!

Mira, vivimos una sola vez, pues vivámosla como nuestro corazón quiera: ordenadamente-desordenadamente, responsablemente-irresponsablemente

etc., etc., pero seamos felices para eso estamos............
Seamos un poco ejecutivo y un poco LINYERA.

Un besote con alas para vivir feliz.

2:20 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Volando, Virginia, e intercambiando plumas... ¿qué tal tu viaje particular?

Viviendo estamos, común, en la felicidad posible. Besote compartido.

6:29 p. m.  
Blogger Marga said...

Si de otras se trata, en mi caso, debe haber miles, lo mío siempre fue la personalidad múltiple, se ve que la esquizofrenia no me bastaba.

Aunque con el tiempo nos hemos domesticado mutuamente y hasta nos queremos, celebramos efemérides como la de aquel día que firmamos el pacto de no agresión...

Y continuamos tan ricamente, y hasta cuando...

Besossssssss retorno toa enterita

1:39 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Bien hallada y retornada, Marga. Convenciones de yoes en cada esquina... Entre acuerdos y desacuerdos, se nos van pasando los días y a veces, aunque parecca mentira, vale la pena... Besos, por supuesto, múltiples...

6:36 p. m.  

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