viernes, septiembre 07, 2007

Verano-3

Mientras vuelves a ser tú, en tu rutina y en tus asuntos, nos sigues dando a cuentagotas tus trabajitos veraniegos… ¡Ya te van quedando menos...!

Jueves, 19 de Julio
Te resistes a hablar de Sofía. Es más, diríamos que te resistes a pensar “en voz alta” en ella, en vosotros. Quizás sea nuestra presencia, que te coharta… ¿O se trata de otra cosa? Quizás es simplemente miedo a meter la pata, o a internarte en territorios de esos de los que nunca volvió nadie, jamás… Nos miras con cara de póker. No sabemos bien del todo por qué. Es tu compañera: vives con ella, viajas con ella, duermes con ella, os relacionáis juntos con el mundo…

Domingo, 22 de Julio
Ayer, después de pasar una agradable mañana paseando por la judería de Hervás, después también de comer muy bien en un restaurancito del pueblo, con una buena botella de vino y los famosos puritos para hacer la digestión, surgió el tema. Tenía que surgir.
Te has ido dejando llevar todos estos años, y hay detalles de los que no hablas nunca, ni hablarás. Nos has dicho muchas veces que eso es probablemente lo que en su momento bloqueó tu escritura y, salvo de modo diríamos que… (buscamos el adverbio)… pacatamente metafórico, nunca abordas el asunto. Ya, incluso, te va pareciendo que estas consideraciones están de más en este lugar, con nosotros de público cotilla, y algunos otros quizás molestos por el rumbo excesivamente particular que va tomando este texto retorcido y sandunguero.
No te preocupes: nosotros somos los responsables. Al tirar del hilo, tratamos de explicarnos algunas cosas que, después de todo, condicionan nuestra existencia. Bandadas de cronopios pudorosos pueblan tus alrededores difusos, en tensión permanente y juego de estirar de la lengua sin que se rompa…
Es el caso que toda tu inercia vital va pasando factura de distanciamiento. Y, bien mirado, no estás tan relajado estos días como quisieras dar a entender. Lo has notado hoy, con la bicicleta. Estos días pasados estuviste pedaleado en tensión, tratando de mantener una velocidad, un ritmo… Hoy, tras la conversación de Hervás, has procurado ir a tu aire, mirando el paisaje, las ondulaciones del terreno cubiertas de encinas, las balsas de agua, el vuelo de los buitres, el horizonte brumoso del verano… ¡Mucho mejor! Es posible que todavía estés sujeto a los agobios de la vida real, fuera de este refugio de rutinas que te vas construyendo, y que, como te dijo Sofía, te va alejando no sólo de los problemas, sino también de la gente, incluso de la gente a la que quieres, incluso de ella.
Se te ha de abrir, pues, el panorama mental, pero entonces las preguntas se amplían, bifurcan y subdividen hasta el infinito. Y vas estando cansado de tenerte que mantener siempre en la pose del que ya dio sus respuestas, aparentando no ser consciente de la provisionalidad de cada pose, de los abismos de dudas bullentes en que nos sumergimos cada mañana, cada vez más cansados de nadar a contracorriente.

4 Comments:

Blogger Margot said...

Sé que a veces son incordiosos, sé que a veces te ponen de los nervios pero... me encantan tus cronopios puñeteros, digan lo que digan, digas lo que digas.

Y sí, a mí también me cansa esa pose, la que me mira quieta. Pero... las costumbres se resisten a cambiar, claro, dejarían de serlo, listillas...

Un beso a la vera del camino.

11:05 a. m.  
Blogger cronopio44 said...

Sí, Margot, si es que en el fondo son buenos chicos... Así que más vale tenerlos contentos y contarles historias que los mantengan ocupados... Claro que algunos días los mandaría a escardar cebollinos, y tan contentos... Seguro que irían encantados y dispuestos a aprender tan noble arte campesino... En fin: beso con abrazo incorporado.

7:53 p. m.  
Blogger Isa S.B said...

Y lo divertido que es nadar a contracorriente, con burbujas de ideas estallando en la frente y cosquillas de letras invitándote a la inmersión.
Qué quieres, me gustan esos cronopios entrometidos que tiran y estiran tus palabras hasta la fama...
Saludos.

6:18 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Desde luego que es divertido, Isa... Sobre todo cuando se me pone esa cara de fama de la que luego nos reímos todos tanto en el espejo... Besos

11:23 a. m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home