martes, mayo 30, 2006

Debajo de la alfombra

Debajo de la alfombra.
Donde reductos indomables de seres reptantes,
sutiles,
rostro de babosa virado al verde
metálico,
donde la sangre fluye recta hacia el fin
intuido
hace ya un tiempo como un sorbo
de vida concentrado en el aliento
congelado
por la tarde y la neblina.
Debajo de la alfombra.
Allí busco los pedazos,
los fragmentos,
los retales,
restos desencuadernados de la quilla
o de las alas,
o de lo que quiera que fuera aquello
en que navegaban materiales
alguna vez preciosos y ojos verdes
plantados en la visión de una sospecha
confirmada.

El cronopio contempla las líneas perpetradas, atónito y halagado, como si se hubiera regalado a sí mismo la mejor tarta de chocolate y merengue, lista para ser estampada en su rostro un poco como de lelo sorprendido a punto de atracar una tienda de golosinas. “Se me parece”, piensa, con el volumen del pensamiento rebajado al máximo, por si los sustos violentos, que a estas alturas no le sientan nada bien. “Se me parece tanto como los espejos que hacen gordos y flacos a los permanentemente sospechosos de equilibrio-finalmente-alcanzado, como trufas heladas sonrientes en la feria. Se me parece tanto como un mordisco en la nariz que gotea estalactitas cuando uno se va de vacaciones a la Antártida y se olvida el bañador, y las ganas de ponerse moreno… Pero se me parece”.
Eso al cronopio le da miedo y alegría, y le pone bailón, saltarín y temerosamente lánguido, todo a la vez, revuelto en batiburrillo de vida viviéndose como loca descontrolada en fiesta imprevista. Con el mando de la tele en la mano, zapeando a la buena del diablillo cornalón (dios aquí tiene poca bola), el cronopio se sonríe lo más ampliamente que puede, y se da a sí mismo un beso de buenos días…¡Yupi!

2 Comments:

Blogger Marga said...

Y yo que hace tiempo que no miro bajo las alfombras (me dió por encontrar escorpiones envueltos en pelusas y no de colores)y tú tan feliz por encontrarte!! yupi!!

Y los hados sonrieron por sus líneas, son tan gráciles los cronopios...

10:30 p. m.  
Blogger cronopio44 said...

Escorpiones sonrientes, pese a todo. Quizá sonrisa de asesino en serie de elementos indeseables. No debe preocuparle la falta de color. El negro delata intenciones poco definidas. Su silencio, sensatez bien ponderada. Las pelusas certifican que el paso del tiempo no fue en balde. ¡Y unas narices...!¡Deles fuerte con la escoba!

7:05 p. m.  

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